Laboratorio
santiaguero garantiza medicamentos para el oriente cubano
José Antonio Torres
Santiago de Cuba, 7 ene.- El Laboratorio de Anticuerpos y
Biomodelos Experimentales (LABEX) de esta ciudad, inició la
producción de los hemoclasificadores y reactivos que utilizarán
este año todos los bancos de sangre, policlínicos y hospitales del
oriente cubano.
Esta producción favorece los diagnósticos y amplía la cobertura
sanitaria en más de 150 instituciones asistenciales de Las Tunas,
Guantánamo, Granma, Holguín y Santiago de Cuba.
El doctor Elio Cisneros, director de los laboratorios LABEX,
confirmó que por este concepto se sustituirá el 35 % de las
importaciones que realiza el Ministerio de Salud Pública para la
compra de los fármacos que permiten realizar los análisis de
tipificación de grupos sanguíneos y compatibilización de sangre en
pacientes sometidos a transplantes o que necesitan una
transfusión.
Ahora completan el primer lote de reactivos y trabajan en la
obtención de más de 4 000 000 de dosis; esenciales en las
clasificaciones hematológicas de los enfermos que ingresan en
todos los hospitales de esta región.
Los fármacos se envasan en bulbos de 5 mililitros, cuyo costo en
el mercado internacional alcanza hasta los 10 dólares por unidad.
Aquí se producen todas las denominaciones de los sueros Coombs,
demandados por el Programa Nacional de Atención Materno Infantil
para el diagnóstico fetal, la creación de anticuerpos, estudio de
las anemias hemolíticas y seguimiento integral a otras patologías
que dañan sensiblemente a los recién nacidos e influyen en la tasa
de mortalidad infantil.
LABEX —inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro en 1993 y
adscrito al Centro de Inmunología Molecular— entrega parte de los
marcadores linfocitarios que utiliza el sistema de salud para la
atención de pacientes con VIH-SIDA, y otras enfermedades que
figuran dentro de las principales causas de muerte en Cuba.
Ahora modernizan el centro y se crean las condiciones que permitan
desarrollar los anticuerpos monoclonales conjugados, de suma
utilidad en los laboratorios de inmunología, microbiología,
hematología, endocrinología y anatomía patológica.
Estos reactivos facilitan la clasificación de las leucemias y los
linfomas; además la evaluación del estado de los linfocitos y la
evolución clínica de los enfermos con el VIH-SIDA.
A corto plazo su producción cubrirá la demanda nacional, y en
especial la del Centro Territorial —que con sede en el hospital
Juan Bruno Zayas— atiende a más de 2 000 pacientes con VIH-SIDA de
las provincias orientales. |