Por: Marlene Chauvin Callard y Dora Santiesteban Díaz
El Hospital Materno «Tamara Bunke Bider», de Santiago de Cuba, fue escenario de una exitosa jornada de trabajo voluntario, donde un grupo de profesionales y estudiantes se unieron para embellecer y mejorar los alrededores del centro de salud.
Desde las primeras horas de la mañana, de este fin de semana, el ímpetu de la juventud y la experiencia de los trabajadores más veteranos se fundieron en un esfuerzo común para transformar la imagen de esta emblemática institución santiaguera, reconocida por su labor en la atención al binomio madre-hijo.
Este trabajo voluntario buscó optimizar el entorno del hospital y también fortalecer la solidaridad y el compromiso social y con la Patria, valores fundamentales que sustentan el sistema de salud pública cubano.
La motivación fue palpable en cada rincón donde se hizo trabajo voluntario, demostrando que la unidad es la herramienta más poderosa para enfrentar los retos actuales y garantizar un servicio de calidad en instalaciones dignas y acogedoras.
Esfuerzo colectivo para un entorno saludable. Foto: Marlene Chauvin Callard y Dora Santiesteban Díaz
Durante la jornada, se llevaron a cabo diversas labores, incluyendo el saneamiento de las áreas verdes del hospital y salas donde se encuentran pacientes y sus familiares.
Los trabajos voluntarios se hicieron con herramientas de limpieza, pintura y jardinería, asegurando que tanto los exteriores como las zonas de ingreso y permanencia interna quedaran en condiciones higiénicas impecables.
En los trabajos voluntario se prestó especial atención a la organización de los espacios comunes, logrando un impacto visual positivo que contribuye al bienestar psicológico de las madres y el personal asistencial.
La iniciativa reunió a alrededor de 50 trabajadores voluntarios quienes laboraron con entusiasmo y dedicación, reflejando el espíritu colaborativo que caracteriza a la comunidad santiaguera.
Estudiantes de diversas instituciones docentes, trabajadores de distintos sectores se sumaron a la faena, compartiendo experiencias y el orgullo de contribuir al mejoramiento de una entidad que es pilar en la protección de la vida en la provincia.

Mérito al trabajo y la entrega
En un emotivo acto posterior, que tuvo lugar en la plaza central de la institución, se realizó la entrega de la Bandera de Proeza Laboral a los colectivos de la Escuela Pedagógica José Tey y la Empresa de Servicios Portuarios Oriente, y un Reconocimiento Especial al colectivo del Hospital.
Este alto estímulo, otorgado por la Central de Trabajadores de Cuba, simboliza la excelencia y la entrega excepcional en el cumplimiento de las tareas productivas y de servicios.
Dígase de un reconocimiento que resalta el esfuerzo y la dedicación de estos grupos de trabajadores en su labor diaria, su contribución en el bienestar de la comunidad, en demostración de que el deber cumplido es la mejor recompensa.
La ceremonia fue presidida por Sirelis Pérez Ferrer, Secretaria del Sindicato Provincial de Salud y los Secretarios Generales de Sindicatos de varios sectores, incluidos los galardonados.
Durante las intervenciones, se enfatizó la importancia de la intersectorialidad, donde la educación, el puerto y la salud se dan la mano en una alianza estratégica que fortalece el tejido social de la nación y garantiza la continuidad del proyecto social cubano.
Compromiso obrero en el aniversario 87 de la CTC
La jornada no solo fue un espacio para el trabajo voluntario, también para la celebración del aniversario 87 de la Central de Trabajadores de Cuba, una organización con una historia de lucha y defensa de los derechos de la clase obrera.
Los participantes expresaron su satisfacción por haber cumplido con las actividades y reafirmaron su compromiso con la Revolución, inspirados por el legado de Lázaro Peña y los Héroes de la Patria.
El ambiente de victoria y entusiasmo reafirmó que la movilización popular sigue siendo el motor de las transformaciones necesarias en nuestra sociedad.
Al cierre de la actividad, se hizo un llamado a mantener sistemáticamente este tipo de acciones, que no solo mejoran la infraestructura, sino que forjan el carácter y la conciencia de las nuevas generaciones.
Santiago de Cuba, una vez más, demostró ser tierra de gente laboriosa y fiel a sus principios, cerrando un sábado de proezas con la convicción de que solo con el trabajo consciente se construye un futuro próspero y sostenible.






















