Por: Marlene Chauvin Callard y Cynthia Beatriz Cabrera Wong
Cuando aún repercute el aniversario 173 del natalicio de José Martí, un ícono de la lucha por la libertad y la justicia en Cuba, su pensamiento trasciende ante las nuevas presiones del «norte revuelto y brutal».

Su pensamiento, lleno de amor por la humanidad y un firme compromiso con la educación, sigue resonando en los corazones de niños y jóvenes cubanos.
A través de sus ideas, Martí dejó un legado que inspira a las nuevas generaciones a soñar con un futuro mejor ya luchar por sus derechos.
Martí es recordado no solo como un líder político, sino también como un pensador profundo que valoraba la educación como el camino hacia la emancipación. En sus escritos, enfatizó la importancia de formar ciudadanos íntegros y conscientes, capaces de contribuir al bienestar de su país.
La visión martiana de una Cuba libre e independiente se entrelaza con la idea de que los jóvenes son los verdaderos arquitectos del futuro.

Hoy, sus palabras resuenan con fuerzas entre los estudiantes que buscan no solo aprender, sino también transformar su realidad.
La admiración por Martí entre los más jóvenes se manifiesta en diversas formas. En las aulas, sus enseñanzas son parte fundamental del currículo escolar. Los estudiantes aprenden sobre su mensaje de justicia social y solidaridad.
Este enfoque educativo martiano no sólo busca recordar su legado, sino que también fomentar un sentido crítico en los jóvenes, alentándolos a cuestionar y a actuar ante las injusticias que aún persisten en la sociedad.
Además, el pensamiento de Martí sobre la importancia de la unidad y colaboración se refleja en los esfuerzos comunitarios que involucran a niños y jóvenes.
Proyectos culturales y sociales martianos que promueven el trabajo en equipo y el respeto mutuo son forma de materializar su visión. Estas iniciativas no sólo honran su memoria, sino que también motivan a jóvenes para que se conviertan en agentes de cambio en su comunidad.

El amor por la naturaleza y el respeto por el medio ambiente, también presentes en el pensamiento martiano, son temas que han cobrado relevancia en la actualidad.
Los jóvenes cubanos, cada vez más conscientes de los desafíos ambientales que enfrenta el planeta, encuentran en Martí un referente para abogar por un desarrollo sostenible.
Las ideas martianas sobre la conexión entre el ser humano y la naturaleza inspiran a muchos a involucrarse en causas ecológicas, promoviendo un futuro más saludable para todos.
Es fundamental destacar cómo el pensamiento de Martí fomenta un sentido de identidad nacional entre los jóvenes.
En un mundo donde las influencias externas pueden diluir las tradiciones locales, sus enseñanzas invitan a valorar la cultura cubana y la lucha por su preservación.
La música, la danza y las artes visuales en vehículos para expresar esta identidad, llevando consigo el mensaje de Martí sobre la importancia de ser fieles a nuestras raíces.
En este aniversario 173 de su natalicio, es necesario recordar que el legado de José Martí no solo es una herencia del pasado, sino una guía para el presente y el futuro.
Los jóvenes cubanos tienen en sus manos luchar por la justicia. A través de su ejemplo, Martí nos recuerda a cada uno de nosotros tiene el poder de hacer una diferencia.

La figura de Martí sigue siendo relevante no solo para Cuba, sino para América Latina. Sus ideas sobre la equidad, la dignidad humana y la lucha contra la opresión resuenan en diversas luchas sociales alrededor del mundo.






















