El Poder de la honestidad en la declaración de pacientes covid-19 y sus contactos

Carilda Peña García, Vice-Ministra de Salud Pública
Luis Ricardo Manet Lahera, director de Epidemiología y Micriobiología en Santiago de Cuba.
Luis Ricardo Manet Lahera, director de Epidemiología y Micriobiología en Santiago de Cuba.

Audio: Santiago Romero Chang
Insiste Vice-Ministra de Salud en la honestidad de aquellos pacientes con la covid-19 sobre sus contactos directos con otras personas que pudieran ser asintomáticos y tienen que estar bajo inmediata vigilancia epidemiológica.

Así trascendió en intercambio de este reportero con la Vice-Ministra de Salud Pública, Dra. Carilda Peña García, para asuntos epidemiológicos y Microbiología, a propósito de la situación actual en la provincia Santiago de Cuba.

Carilda Peña García, Vice-Ministra de Salud Pública
Carilda Peña García, Vice-Ministra de Salud Pública
Audio y Foto: Santiago Romero Chang

La Vice-Ministra de Salud Pública, Dra. Carilda Peña García, dice de la situación compleja en la provincia Santiago de Cuba y subraya tres pilares fundamentales: primero, la honestidad al declarar cada paciente sospechoso o confirmado sobre sus contactos directos o no, lo cual ahorraría tiempo y daría efectividad en el control de la cadena de contagios que se producen como un goteo, uno a uno, dos a dos «y la cadena hay que cerrarla cuanto antes.»

El otro pilar es la vigilancia epidemiológica, y aquí influye la participación de la familia, el barrio, la comunidad, los efectivos del médico y la enfermera de la familia, los voluntarios que no son pocos, sobre todo, jóvenes, más las autoridades de la policía, entre otros.

Finalmente, está el cumplimiento estricto de las medidas sanitarias como el uso del nasobuco, el distanciamiento físico, el cuidado de la higiene sistemática, tanto personal como colectiva, los controles en el hogar, en las instituciones y centros públicos; la aplicación de los baños podálicos, el no acceso a las zonas restringidas y la información a tiempo ante cualquier violación de lo establecido.

Por cierto, aquí son reforzadas las medidas de control y seguimiento de cada uno de los viajeros quienes arriban a Santiago de Cuba por cualquier vía.

Control en el aeropuerto Antonio Maceo ante rebrote de la covid-19 en Santiago de Cuba.
Control en el aeropuerto Antonio Maceo ante rebrote de la covid-19 en Santiago de Cuba.

Enfoque desde la Ciencia en Santiago de Cuba sobre rebrote de la covid-19

Texto: cortesía para CMKC de Yanet Alina Camejo Fernández (SM)
Liliana María Gómez, desde la ciencia, también investigadores analizan el fenómeno como la DrC. Liliana María Gómez Luna, Profesora Titular del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA) y el DrC. Fernando Guasch Hechavarría, Profesor Titular del Departamento de Desarrollo Local de la Universidad de Oriente (UO).

Estos prestigiosos científicos que además están asociados a la Casa de Altos Estudios del oriente, a la Academia de Ciencias de Cuba y respectivamente son coordinador del Doctorado de Ciencias Ambientales de la UO y Asesor en gestión de riesgos para el desarrollo de la Plataforma PADIT, nos dan su valoración al respecto.

¿Qué han realizado en materia de investigación, en relación con la situación generada por la COVID-19 en el país?

DrC. Liliana María Gómez Luna: Lo primero que hice fue una reflexión sobre las preocupaciones ambientales desde que se instituye el día mundial del medioambiente en 1974 hasta el año 2020, para explicar que las cuestiones ambientales están ligadas a la emergencia de epidemias y que la crisis que enfrenta hoy el mundo ha tenido su origen en las constantes perturbaciones ambientales.

De la reflexión salió un ensayo y el ensayo se convirtió en un artículo publicado en la Revista Medisan 24(4) 2020: El desafío ambiental en tiempos difíciles: las enseñanzas de la Covid-19, donde formulo preguntas que constituyen desafíos para la ciencia y para la humanidad, partiendo que estamos viviendo como bien explica Ignacio Ramonet un “hecho social total” que “convulsa el conjunto de relaciones sociales y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores”.

Para escribir este artículo tuve que dedicar muchas horas a la compilación y análisis de artículos científicos, en un contexto en el que una búsqueda en Google académico devuelve más de 79 200 contribuciones científicas en solo 0.04 s.

En un mundo como el de hoy, tan conectado, este coronavirus tiene quizás el récord de haber invadido más espacios en menos tiempo; como también el de haber generado más información científica en apenas seis meses; sin embargo, aún persiste la carencia de medicamentos efectivos y/o vacunas disponibles, así como vacíos del conocimiento en relación con la enfermedad y la influencia de factores ambientales sobre su trasmisión y evolución.

El artículo termina en una convocatoria, porque me enfoco en las enseñanzas: hay que aprender de la realidad, de las experiencias pasadas; hay que integrar las acciones de adaptación y mitigación al cambio climático con la gestión de riesgos, específicamente la reducción de riesgos para evitar o minimizar desastres; hay que aprender a ser resilientes aún en los escenarios más difíciles; hay que estar bien informados para poder actuar de manera coherente. Es necesario repensar el futuro con lo que se ha aprendido o desaprendido en este 2020; y finalizo con una pregunta difícil ¿Qué huellas dejará esta pandemia?

Una segunda contribución, un poco más elaborada y trabajada en un equipo de profesores de Santiago de Cuba y doctorandos de Guantánamo, pertenecientes al Programa de Doctorado en Ciencias Ambientales de la Universidad de Oriente, fue un artículo publicado en la Revista Ciencia en su PC 2 (2020): Un análisis de la percepción del riesgo ante la Covid-19, el que se estructura a partir de los resultados obtenidos de la aplicación de un cuestionario a santiagueros y guantanameros.

Los resultados obtenidos en este trabajo fueron sorprendentes y permiten explicar desde la gestión de riesgos el rebrote de la Covid-19 en nuestra provincia.

DrC. Fernando Guasch. Deseamos como analista de riesgos, compartir algunos puntos de vista que permiten comprender lo útil de la aplicación de las categorías básicas para la gestión de los riesgos de desastres, en el manejo eficaz y eficiente de la pandemia en un país insular y  multiamenazado como Cuba.

Con la aparición de la nueva enfermedad generada por el coronavirus SARS-CoV-2, diversas organizaciones regionales y nacionales, así como estudiosos en la materia trataron de contribuir al esclarecimiento del comportamiento de la epidemia, convertida ya en pandemia y sobre todo al análisis de las diversas estrategias aplicadas por los países, en atención a las particularidades de sus sistemas de salud, la robustez de los sistemas de Defensa Civil y sobre todo a la voluntad política de los Estados.

La falta de percepción global en relación con el peligro asociado a la proliferación del virus y la diseminación de la enfermedad, junto al fracaso total de los modelos neoliberales),  han propiciado el incremento de las vulnerabilidades globales, además de nuevos riesgos-países vinculados a la variabilidad climática y la no inserción del riesgo informado en las políticas de desarrollo sostenible.

Partimos de reconocer el vínculo del riesgo informado al desarrollo, porque no es posible analizar la Capacidad de Respuesta de un Escenario, si no partimos de su Diagnóstico Situacional con fines de Gestión de Riesgos y de los Estudios de Escenarios Pre-Desastres y de su estrecha relación con los factores (socioeconómicos, medioambientales, sociales y políticos), las categorías (amenazas, vulnerabilidades, riesgos y resiliencia) y los recursos (humanos, tecnológicos, financieros y naturales).

Estos elementos nos han servido de base para identificar las acciones vinculantes con las categorías básicas para la evaluación y manejo de desastres, que sirven de sustento a una estrategia de gestión a nivel de país.

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