Por: MSc. Santiago Romero Chang
Ellas resisten y no abandonan, ni negocian sus compromisos, madres enroladas directamente en la defensa, en el sagrado deber por la vida, multiplicadas en la preparación militar para enfrentar cualquier agresión imperialista, entretanto, no faltan las científicas, innovadoras y desarrolladoras en nuevas formas de gestión económica.

A las Madres cubanas les debemos un monumento cumbre. Son referencias indiscutibles de cómo devienen como horcones de familias y referentes en la resiliencia de un pueblo que sólo quiere vivir en Paz, desarrollar la ciencia, la agricultura, mejorar su hogar, integrarse más profundo en la cultura, y a la educación.
Tener derecho a vivir en armonía, sin amenazas de invasión, ni presiones, mucho menos chantajes y reír con sus hijos con una frase simple y universal:

¡Aquí está Mamá!
La Madre de los Maceo dejó más que un hito, una convocatoria eterna por respeto y honor de todas las cubanas que aman su Cuba linda y soberana, libre e independiente.






















