Desde el Oriente, más allá del control de la pandemia

Eloyde Moya Verdecia, el Padre junto a su familia abastecen con verduras buena parte del reparto urbano Altamira de Santiago de Cuba. Foto: Santiago Romero Chang.

Foto: Santiago Romero Chang
CMKC, Radio Revolución.- Sustentadas en la rigurosa estrategia de enfrentamiento al nuevo coronavirus, que les ha permitido transitar ya por la fase 2 de la etapa de recuperación pos-COVID-19, las cinco provincias orientales del país centran ahora el esfuerzo en la reanimación plena de la producción y los servicios, sin descuidar el favorable estado sanitario de sus territorios.

Como trascendió en las intervenciones de sus máximas autoridades gubernamentales en el espacio televisivo Mesa Redonda, ese avance también refleja la integración existente durante la contingencia en esta significativa región, que con aproximadamente el 24,5 % del área total de Cuba acoge cerca de un tercio de su población en 54 municipios. 

Debe significarse que en ella están las provincias de Granma, Guantánamo y Las Tunas, las cuales en ese orden se mantienen como las de menor número de contagiados en el país, a la vez que Santiago de Cuba y Holguín, con más de un millón de habitantes cada una, presentan otro destacado trabajo, para marchar todas por más de 60 días sin reportar nuevos casos.

PREVENCIÓN AL DÍA

El postulado del Héroe Nacional José Martí: «Haga cada uno su parte del deber y nada podrá vencernos», recordado en su comparecencia por la gobernadora santiaguera, Beatriz Johnson Urrutia, bien podría ajustarse al resto de los territorios, partiendo del reconocimiento a la disciplina y la unidad de sus pobladores ante la pandemia realizado por las respectivas autoridades.

La también Vicepresidenta del Consejo de Defensa Provincial añadió que, como principio del sistema de Salud cubano, el valor de la prevención y la vigilancia esta vez ha sido mayor a toda hora y en todo lugar, a través de un sistema que enriquece la experiencia en ese otro frente no menos apremiante contra el mosquito Aedes aegypti.

Una apreciación similar compartió el gobernador de Granma, Francisco Escribano Cruz, quien argumentó que la sistematicidad dirigida no a afrontar pocos casos, sino a no registrar ninguno en las 58 áreas de Salud, fue un aspecto muy importante, junto con el desempeño de los 5 000 estudiantes involucrados en las pesquisas activas.

Atendiendo a la necesidad de continuar perfeccionando los resultados, el gobernador de Las Tunas, Jaime Ernesto Chiang Vega, precisó que no se detendrán los esfuerzos y destacó tanto la actitud de quienes en los momentos más complejos jamás abandonaron sus puestos de labor, como la de los voluntarios que, en su mayoría jóvenes, se incorporaron a labores sociales.

Pese a que la provincia debió enfrentar seis eventos de transmisión local, Emilio Matos Mosqueda, gobernador de Guantánamo, dijo que se logró frenar la pandemia con medidas enérgicas, y a más de mes y medio del último caso confirmado, cualquier sospechoso es atendido con la dedicación del primer día, mientras prosigue la reapertura gradual de todos los servicios médicos.

En similar sentido, Julio César Estupiñán Rodríguez, gobernador de Holguín, señaló que, sin descuidar la vigilancia y demás normas de bioseguridad, también se reactivan importantes servicios, como Neurología y Traumatología, junto a la permanente atención al programa materno infantil, que exhibe un índice de 3,7 fallecidos por cada mil nacidos vivos.

URGENCIAS IMPOSTERGABLES

Con la misma urgencia con que el personal de Salud asumió su misión, el apremiante reto actual de estos territorios radica en la producción de alimentos, tarea en la que Santiago de Cuba sobrepasa las 52 000 hectáreas, Granma las 41 000, Guantánamo alcanza 13 611, y otras tantas poseen Las Tunas y Holguín, sembradas de cultivos varios, mayormente de ciclos productivos cortos.

Si bien en la provincia santiaguera el protagonismo recae en los polos agropecuarios de Laguna Blanca, Los Reynaldos y El Alambre, Johnson Urrutia explicó que los nueve municipios tienen establecidos sus compromisos, al igual que productores en tierras arrendadas y miles de familias, a través de la agricultura urbana, suburbana y familiar.

Tras las lluvias recientes se ha priorizado el cultivo de plátano, yuca, maíz y calabaza, a la vez que en organopónicos se fomentan la berenjena, la habichuela, el pepino y otros vegetales, en momentos en que alcanza su pico la cosecha del mango, con preferencia para la industria conservera y el expendio a la población.

Dentro del ingente esfuerzo que debe imprimirse en esta etapa, la gobernadora santiaguera refirió la construcción de una fábrica de pienso aledaña a la planta procesadora de soya, la nueva planta procesadora de granos de Contramaestre, en el propio municipio la modernización con capital extranjero de la otrora planta de cítricos, y el rescate de instalaciones de la avicultura.

Bajo el propósito de convertir a Granma en uno de los principales polos productivos del país, Escribano Cruz detalló, por su parte, la incorporación de áreas arroceras en reposo, de la ganadería, y  otras tierras ociosas de alta fertilidad a cultivos varios, con énfasis en viandas de ciclo corto, maíz y frijol, sin descuidar un importante renglón en la sustitución de importaciones, como es la producción de leche.

A su vez, expuso que se trabaja con la Ciencia en función de las producciones, se fortalecen las principales bases productivas que cuentan con sistemas de riego, y se fomentan las inversiones en el sector agroindustrial, de cuyas obras resaltó una moderna planta de beneficio de granos para frijoles y maíz, enclavada en Bayamo (carretera vía a Santiago de Cuba).

Empeñados igualmente en extraer el máximo a la tierra, Chiang Vega puntualizó que los tuneros se han movilizado hacia los 31 polos productivos de la provincia y potencian la agricultura urbana y suburbana, la crianza de aves en las comunidades y la siembra de alimentos destinados a incrementar los rendimientos de carne de cerdo.  

Golpeados como otros territorios orientales por una fuerte sequía, sobre las alternativas de los guantanameros Matos Mosqueda planteó que, lejos de cruzarse de brazos, en las más de 13 600 hectáreas comprometidas en la siembra de primavera se buscan formas de riego para 900 y, en aras de contrarrestar afectaciones en los rendimientos, asumir otras áreas en las montañas.

En Holguín, Estupiñán Rodríguez destacó en esta campaña de primavera el fomento de cultivos de ciclo corto de cosecha, acompañado del laboreo en otras ramas agrícolas y de las acciones dirigidas a rescatar en las comunidades el movimiento de patios y parcelas, y las producciones locales de productos y platos tradicionales.

Entre las intervenciones destaca la referencia desde Holguín acerca de la estabilidad en la industria niquelífera de Moa, cuyo plan de producción marcha por encima del 99 % de lo planificado, mientras que desde Las Tunas se ponderaron industrias de laminados metálicos, del mueble y de otros renglones, como Acinox, Metunas, Ludema y Melissa. 

La región oriental de Cuba enfrenta con unidad y sin bajar la guardia a la covid-19. Impulsar la economía y la producción de alimentos resulta el reto inmediato, también de esta parte de la Isla.

*Autores varios de Granma
(Leidys María Labrador Herrera, Germán Veloz Placencia, Mailenys Oliva Ferrales, Eduardo Palomares Calderón, José LLamos Camejo.)

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