El virus en la mira en Santiago de Cuba, hoy con 300 nuevos casos COVID-19

Medidas sanitarias en Santiago de Cuba. Foto: Santiago Romero Chang.

—¡Qué extremista! Estoy sola en la oficina. ¿A quién voy a con­tagiar por no tener nasobuco?

—¿Y si ahora mismo es una asintomática? ¿Usted sabe que el coronavirus se expande hasta ocho metros a través de un es­tornudo y permanece activo en distintas superficies por más de siete días? Incumplió lo estable­cido, le voy a poner una multa de 2 mil pesos, y sepa que pudo ser mayor, incluso de 4 mil.

Percepción del riesgo en Santiago de Cuba
No mantener la distancia mínima de un metro entre personas, es la violación más frecuente en medio de la pandemia de coronavirus, en Santiago de Cuba ACN FOTO/Miguel RUBIERA JUSTIZ

—¡Váyase a la…!

La escena, con algunas va­riantes léxicas, y con mayor o me­nor cólera, se repite por diversos escenarios laborales de Santiago de Cuba, territorio con alta inci­dencia de la COVID-19. Medidas van, otras vienen y la pandemia ahí, más que menos, con índices sin par en el presente junio.

¿Por qué, lejos de disminuir, aumentan los casos? La respuesta es compleja, como la vida misma, como la propia enfermedad, ase­guran aquellos a quienes se les pregunta, aunque una cuestión encabeza la lista de las causas que impiden poner fin al feroz rebro­te: las violaciones de lo instituido, que se suceden aquí y allá, en el barrio, la cola, el transporte pú­blico y en los centros laborales.

La culpa, la maldita culpa la tienen algunos

Víctor Escalona Cuñat, jefe de Fiscalización y Control del Centro Provincial de Higiene, Epidemio­logía y Microbiología de Santiago de Cuba (CPHEM), y el equipo de inspectores que liderea, tienen so­bradas evidencias de las fisuras existentes en los escenarios labo­rales, esas que el virus aprovecha para colarse en el cuerpo humano y hacer mella.

“Las brechas están tanto en el sector estatal como no estatal. La realidad apunta a que las per­sonas, o bien se sienten agotadas por tanto tiempo de enfrenta­miento a la pandemia, o tienen exceso de confianza en que no les va a tocar, o en el avance del pro­ceso de vacunación, y no cumplen lo que está probado resulta efecti­vo en el control del SARS-CoV-2.

“La pesquisa activa y nomi­nal, es decir, el chequeo sistemá­tico a cada trabajador para com­probar que no tiene síntomas; la disponibilidad de hipoclorito de sodio con los niveles de concen­tración requeridos; el lavado co­rrecto de las manos y la utiliza­ción del paso podálico al entrar a los locales; la desinfección de superficies; el distanciamiento físico y el uso del nasobuco son las reglas de oro para contener el avance de la COVID-19, pero se incumplen día tras día”.

Inmersos en la alegría y el justo orgullo, el combate por la vida sigue

Ante la detección de viola­ciones los inspectores no andan con paños tibios, se penaliza, sí, en número y cuantías nada des­preciables; no obstante parece ser poco efectivo, lo demuestran cifras como las decenas de instituciones de la provincia donde en lo que va del 2021 se han dado situaciones epidemiológicas relacionadas con el nuevo coronavirus.

“En este propio mes, por ejemplo, hemos visitado 3 mil 348 centros de trabajo e indicado 162 paralizaciones por condiciones higiénicas desfavorables, comen­ta Escalona Cuñat. Además, se han impuesto 2 mil 292 multas, 125 de ellas a personas que an­teriormente habían recibido san­ciones punitivas por la misma causa: violar lo establecido”.

¿Y qué más?

No es poco lo que se ha hecho en Santiago de Cuba para evitar que crezca, como lamentablemente ha sucedido, el número de contagiados, e incluso los fallecidos. El decursar de los días confirma que es preciso mayor efectividad, y también disci­plina y percepción del riesgo.

“A la CTC y sus sindicatos nos falta ser más perseverantes en la misión de apoyo al enfren­tamiento a la COVID-19, reconoce Inalvis Ayarde Guevara, miembro del Secretariado Provincial de la Central de Trabajadores de Cuba.

Falta más, sin duda. En las sedes centrales de la Oficina del Conservador de la Ciudad y de la Empresa Eléctrica se eviden­ciaron brechas que se dan en otros centros laborales.

Rostros descubiertos y so­luciones desinfectantes sin la concentración de hipoclorito de sodio correcta, por solo citar dos cuestiones, estuvieron a la orden del día, particularmente en la Empresa Eléctrica, donde otras violaciones se hicieron tangibles.

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Al cierre de este martes, 22 de junio, Cuba reportó 2 055 casos de COVID-19, trece fallecidos y 994 altas médicas. Se trata de la mayor cifra de contagios reportada en un día, hecho que traduce la complejidad de la situación epidemiológica que estamos enfrentando.

Así lo informó este miércoles en su habitual comparecencia televisiva Francisco Durán García, director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap). Según dijo, se encuentran ingresados para vigilancia clínica epidemiológica 34 694 pacientes, sospechosos 7 421, en vigilancia 18 144 y confirmados activos 9 129 (467 más que el día de ayer).

Para COVID-19 se estudiaron 30 462 muestras, resultando 2 055 positivas. El país acumula 4 882 665 de muestras realizadas y 172 909 positivas (3,5%).

Este martes, el país registró además un nuevo récord negativo en cuanto al número de casos autóctonos, con 2 008 contagios.

Detalles de los 2 055 nuevos casos confirmados

  • 1 924 (93,6%) son contactos de casos confirmados, para un total de 164 089 (94,9%).
  • 2 008 casos son autóctonos, la mayor cifra alcanzada hasta el momento en este apartado.
  • 47 (2,3%) con fuentes de infección en el extranjero (casos importados), con lo que ya se acumulan 8 236 (4,8%).
  • 84 (4,1%) sin fuente de infección precisada, alcanzando así los 584 (0,3%) casos hasta la fecha.
  • 692 (33,7%) resultaron asintomáticos y con ello suman ya 81 934 pacientes (47,4%).
  • 1 059 del sexo femenino y del masculino 996
  • Por grupos de edades: menores de 20 años, 435. De ellos, 386 en edades pediátricas, seis menores de seis meses y un recién nacido. Se acumulan 23 479 pacientes diagnosticados con 18 o menos años de edad. El 93,8% está ya recuperado, pero se mantienen activos 1 447, de ellos 102 menores de un año. En terapia intensiva se reportan 4 pacientes graves y 1 crítico.
  • De 20 a 39, 665 casos; de 40 a 59, 646; y de más de 60 años, 309.

De los 9 129 confirmados activos, 8 978 presentan una evolución clínica estable. Mientras, son atendidos en salas de terapia 161 pacientes, de los cuales 54 aparecen reportados de estado crítico y 97 de graves.

Se acumulan 1 193 fallecidos (13 en el día), dos evacuados, 54 retornados a sus países. Con las 1 575 altas del día se acumulan ya 162 531 pacientes recuperados (94%).

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