Otro Lunes despierta diferente para Santiago de Cuba

En su tránsito por las costas sureñas de Cuba, la tormenta tropical Laura continuará su recorrido por el archipiélago Jardines de la Reina y puede ganar intensidad

Por Martha Cabrales Arias
Santiago de Cuba, 24 ago 2020
.- Tras una noche de lluvias y vientos provocados por el paso de la tormenta tropical Laura, esta ciudad se asoma al amanecer con la interrogante sobre la cuantía de los daños y la recuperación del fluido eléctrico.

Cuando el fenómeno meteorológico afecta el sur de la provincia de Camagüey, los santiagueros esperan la luz del día para comprobar lo que ya es una certeza: una vez más sus árboles han sido la baja mayor de un combate desigual con la naturaleza, tal y como sucedió en la madrugada del 25 de octubre del 2012 con el huracán Sandy.

Duele justamente cuando cobraban vigor en patios familiares sembrados de frutales y otras especies, al calor de la convocatoria nacional a la producción de alimentos con recursos propios, y el arbolado urbano se mostraba recuperado del duro zarpazo de aquel evento, que muchos llamaron El leñador.

La primera impresión y el mayor anhelo de las primeras horas de este lunes es no lamentar la pérdida de vidas humanas, aunque esa confirmación irá llegando con la información que ofrezca en su momento el Estado Mayor de la Defensa Civil.

En medio del duro enfrentamiento a los rebrotes de la Covid-19 en el occidente y las limitaciones económicas derivadas de la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, otra vuelta de tuerca da la realidad a los cubanos, sometidos con frecuencia a estos golpes bajos de las temporadas ciclónicas.

La arremetida de la tormenta tropical con nombre de mujer llega también en los días previos al reinicio del curso académico 2019-2020, interrumpido a causa del contagio con el nuevo coronavirus y cuando las escuelas y universidades preparaban las condiciones para esa reapertura.

Una vez más, están puestos a prueba la capacidad de la nación y sus resortes organizativos para remontar una circunstancia difícil, con la premisa de salvarse juntos y sin dejar a nadie abandonado, por más fuertes que batan los vientos y se desborden las aguas.

(*corresponsal de Prensa Latina en Santiago de Cuba)

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