Municipio Tercer Frente en reanimación popular en 2022

Mi Moncada Hoy, Como toda Cuba, en Tercer Frente nos multiplicamos como millones
A recoger café en masiva movilización popular en el municipio Tercer Frente tras las lluvias
A recoger café en masiva movilización popular en el municipio Tercer Frente tras las lluvias

En plena reanimación popular se halla el municipio Tercer Frente ubicado en la provincia Santiago de Cuba, así inició este año 2022 con trabajos en el sistema del comercio y la gastronomía, la agricultura, el comercio, los servicios comunales.

Municipio Tercer Frente Oriental Dr. Mario Muñoz Monrroy

Constituido el 6 de marzo de 1958 por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, ubicado en la provincia Santiago de Cuba. Cuenta con una población de 29940 habitantes, para una densidad poblacional de 89.34 habitantes por kilómetros cuadrados.

Está situado geográficamente en el occidente de la provincia de Santiago de Cuba, en plena ladera norte de la Sierra Maestra. Tiene 335,12 kilómetros cuadrados y ocupa el lugar 8o entre los nueve municipios santiagueros. Es el único de los municipios orientales que está situado totalmente en la Sierra Maestra. Sus límites son:

Coordenadas geográficas del Municipio Tercer Frente

  • Punto extremo septentrional: 20 grados, 14 minutos norte. Está cercano al pueblo de Rihíto, en la unión con los municipios de Contramaestre y Jiguaní (Granma).
  • Punto extremo oriental: 76 grados 8 minutos oeste.

Se ubica en un punto donde se une el municipio con los de Palma Soriano y Contramaestre.

  • Punto extremo meridional: 20 grados 02 minutos norte.

Se ubica a 800 metros de altitud, y es el más alto de los puntos extremos del municipio. Se sitúa en un sitio cercano a la unión de los municipios de Palma Soriano, Guamá y Tercer Frente Oriental . Destacamos que este punto coincide con el «Alto de la Maestra» que es el parte aguas de la mayor serranía cubana.

  • Punto extremo occidental: 76 grados 30 minutos oeste.

Está situado muy cerca del punto extremo septentrional, y en una extensa curva del río Cautillo, que es el límite natural con el municipio de Guisa (Granma). Por su forma el municipio semeja una piel extendida o un rectángulo imperfecto, midiendo aproximadamente 30 kilómetros en su parte más ancha y 12 kilómetros en la más estrecha. El municipio está dividido en tres partes, más o menos similares, por los ríos Contramaestre y Mogote, en cuyas cercanías están los dos poblados más importantes: Cruce de los Baños, capital municipal y Matías, al este y oeste respectivamente. Es uno de los municipios de mayor altitud promedio del país por su ubicación en la Sierra Maestra.

Historia del Municipio Tercer Frente

Comunidades aborígenes en el Municipio Tercer Frente

Hace más de 500 años, cuando el destino de Cuba no había sido avizorado aún por los conquistadores europeos, el archipiélago era ocupado por pueblos muy antiguos que vivían en estadios de desarrollo histórico muy primitivo. Compartían este habitad natural con múltiples especies que se convertían por sus riquezas en alimentos; además de un perfecto emplazamiento con condiciones excepcionales donde podía sentar morada por atrasada que fuera cualquier comunidad.

Pero estos hombres no son originarios de esta tierra, ni si quiera del continente americano, sino que llegaron a este último, provenientes del actual territorio de Asia. Ellos atravesaron el Estrecho de Bering en diferentes épocas, estableciéndose en la América del Norte; en territorio de la actual Canadá y los Estados Unidos, y se distribuyeron posteriormente por América Central y Suramérica, donde se desarrollaron grandes civilizaciones como los Mayas, Aztecas e Incas, por solo mencionar las de mayor esplendor.

Las arribadas a Cuba se desarrollaron en diferentes momentos históricos que van desde los 10 000 antes del presente, hasta la época de la conquista europea —primeras décadas del siglo XVI—.

Estos movimientos migratorios favorecieron los establecimientos en la Isla grande del Caribe, de disímiles comunicaciones aborígenes con características muy definidas, reportándose grupos protoarcaicos, siboneyes y agricultores. En el municipio Tercer Frente, no se han encontrado hallazgos arqueológicos, provocado por las insuficientes investigaciones realizadas. Es de suponer que de realizarse exploraciones en los cursos de los ríos Mogote y Contramaestre, se pueden encontrar importantes descubrimientos de los asentamientos de primitivas comunidades en zonas premontañosas y montañosas del municipio.

Esta suposición se sustenta en los abundantes yacimientos arqueológicos encontrados en el municipio Contramaestre y en su río homónimo, así como en su afluente Mogote, hoy en su mayoría sumergido en la presa Carlos Manuel de Céspedes. Sin embargo las características geográfica que presenta el territorio al norte del río guanaba, y que tiene hoy como centro poblacional fundamental a la Tabla, integrado dentro de la formación geológica conocida como Carso de Baire, presenta condiciones poco favorables para el encentamiento de estos primitivos pobladores.

Se destacan grandes mogotes con paredes casi verticales que se convierte en barreras naturales que dificultan el acceso, aún en la actualidad así como en la presencia de corriente fluviales de pequeño caudal, con saltos que imposibilitan la navegación incluso para pequeñas canoas aborígenes. Todas las exploraciones realizadas en los poblados de La Tabla, La Pimienta, La Puya, Aguas Blanca, Los Lazos y el Cacaito confirmaron la ausencia de restos arqueológicos en esta zona del municipio. Por el contrario, descendiendo por las alturas cárcicas, hasta el río Cautillo, límite entre las provincia de Santiago de Cuba y Granma, en las ribera izquierda del río, en territorio del municipio Guisa en la misma zona de Los Lazos, se colectaron piezas de silex labradas por artesanos aborígenes.

Por lo escaso del material colectado fue imposible lograr una filiación precisa de este grupo sitio al que se le debe realizar una excavación arqueológica controlada por la conservación en que se encuentra a pocos metros de allí, en la misma orilla del río, en un imponente mogote casi circular, con una circunferencia de unos 100 m de diámetro y 1130 de altura, campesinos del lugar encontraron en una pequeña cueva a unos 11 metros de altura, un enterramiento, que por las descripciones que brindaron debió haber sido un hombre con una vida y creencia muy primitivas. Todos los entrevistados coinciden en destacar que llamaba la atención lo pequeño de la circunferencia del cráneo y que no era de un niño, característica que distinguen a los grupos apropiadores caribeños.

Unido al material colectado, donde no se encontraron restos de cerámica permite suponer que se trata de un grupo apropiador. Descendiendo por las lomas del Cacaito, se arribó a la zona del Cepillo, y sobre el mismo límite territorial, se localizaron los restos de una nueva comunidad, pertenecientes en este caso al municipio Jiguaní. Presenta características similares a la descrita en los Lazos, pero con una diferencia importante de que en ella se colectó un fragmento de vasija de cerámica aborigen muy primitiva. A unos cien metros de allí se localizó otro asentamiento con rasgos similares pero no se encontró cerámica, y a 300 metros más al oeste de esto se localizó otro.

Resulta necesario destacar la presencia de estas comunidades en la zona limítrofe del municipio, para poder comprender que en realidad ellos siguieron el rumbo de río Cautillo aguas arriba. Suponemos que si estos hombres utilizaron el río Cautillo para buscar nuevas tierras para su asentamiento, también lo hicieron por los ríos Contramaestre y Mogote, ambos de mayor caudal por lo que es muy lógico que grupos ceramistas tempranos y agricultores, similares encontrado en Contramaestre, siguieran el cauce del río arriba hasta los territorio del Tercer Frente sin embargo, es poco probable que los más primitivos grupos humanos que poblaron Cuba, protarcaicos, siboneyes tempranos y medios se asentaran en el municipio.

Período colonial en el hoy Municipio Tercer Frente

Durante el periodo colonial la isla de Cuba se dividía en dos grandes departamentos: el oriente y el occidente. En este último radicaba la ciudad de La Habana, capital de la colonia. El departamento oriental tenía por capital a la ciudad de Santiago de Cuba Los departamentos se dividían en jurisdicciones y estas a su vez en partidos. Esta estructura política administrativa se mantuvo hasta el año 1878 cuando la corona española aplico una nueva división consistente en seis provincias, cada una de las cuales se dividía en municipios y estos en barios.

El territorio del actual municipio de Tercer Frente Oriental no constituyó ni una jurisdicción, ni un partido, municipio o bario de aquellas, sino que el área territorial de municipio actual siempre estuvo compartido entre varias de aquellas estructuras coloniales, fenómenos que hoy dificulta extraordinariamente la búsqueda y localización de estadísticas y datos útiles para escribir su historia.

A lo que se añade que durante casi toda la etapa colonial su importancia económica y demográfica fue escasa, lo que conduce a que en documentación de la época apenas aparezca informaciones de utilidad. Por tradición oral y toponimia, se conoce que los primeros habitantes de estos territorios fueron negros esclavos, y quizás también aborígenes que aprovecharon lo intrincado y poco accesible de la geografía montañosa para continuar los llamados palenques de negro cimarrones, escapados de las dotaciones y haciendas y cafetales. Es de suponer que estos asentamientos de hombres y mujeres que escapaban a las atrocidades de sus amigos, estuvieran presente desde la época de las grandes sublevaciones aborígenes de la década de 1540 en la que participaron algunos de los primeros esclavos introducidos en la isla. El desarrollo de la esclavitud, incremento con seguridad la presencia de asentamiento de cimarrones o palenques, como lo parece demostrar el que esta hoy existan un lugar llamado palenque en esta serranía.

Respecto al poblamiento de esto territorios lo primero que se conoce de cierto es que al iniciar la guerra de los 10 años, especialmente después del incendio de la ciudad Bayamo, a estas lomas de la Sierra Maestra vinieron a establecerse un número relativamente grande de familiares de patriotas, que así trataban de evitar la represión española. Entre ella se conoce la familia de Beatón y Góngora, que se establecían en San Lorenzo. De este poblamento forzado por las condiciones que imponen la guerra, de las características de la vida de estas familias, su economía, y otros detalles, resulta particularmente importante el diario de campaña de Carlos Manuel de Céspedes.

Durante 18731874 Carlos Manuel de Céspedes, luego de su deposición como presidente de la República de Cuba en Armas, hizo campamento en diferentes áreas del territorio, y dejó constancia de estos pormenores.

Hay referencia a lugares como: Comecará, Los Ranchitos, Arrollón, La Somanta, Bijagual, Cambute, Brazo Escondido, Matías, Mogote, Los Lajiales y otros los que en algunos casos data de ante de la guerra y por tanto, hace suponer un doblamiento anterior a este conflicto. El diario abunda en las difíciles condiciones de miserias en que vivían los habitantes de esta zona.

Según refiere el diario los pobladores obtenían sus sustentos trabajando en una tierra de escasa fertilidad, lo que impedía una producción abundante, y que muchas veces no era suficiente para sustentar las mismas necesidades de las familias. Carlos Manuel de Céspedes consigna con frecuencia la cerámicas de víveres desatacando con admiración como cuando se conseguía algo, se compartía fraternalmente entre todos, especialmente los más necesarios.

La economía de la región era de auto consumo, no había comercio con otras zonas, y no parece que existiera propiedad de la tierra o su parcelación, en esta producción económica de auto consumo no aparece un renglón predominante como lo será, con el correr de los años, el café.

Las viviendas en estos territorios, organizado desde un punto de vista civil en las conocidas prefecturas mambisas eran pobres bohíos, hechos unos de yaguas, penca de guanos y piso de tierra, y otro, de tabla de palma, cobijas de guano y piso de de lajas o maderas. En general se erigían cerca de los cursos de agua, pero siempre en posiciones elevadas para evitar las crecidas.

En las condiciones de guerra, y de una población que no era oriunda del lugar, las manifestaciones culturales y la cultura eran necesariamente escasas.

De aquí que Carlos Manuel de Céspedes se dedicara en su forzosa inactividad a enseñar a escribir y leer a algunas personas y así lo consigna en su diario cuando escribe: «Estoy enseñando a leer a varias personas».

Las manifestaciones culturales en esta población y territorio se reducían casi exclusivamente a los cantos y bailes de los negros que allí vivían y que se producían casi a diario: Durante el desarrollo de la guerra de los Diez Años, en el territorio del actual municipio operaron fuerzas mambisas al mando de jefes como Calixto García, Manuel Gálvez, Alfonso Goulet, Bartolomé Masó, Flor Crombet,Antonio Maceo, Jesús Rabí, y otros .

Estas serranías eran lugares bastante seguros en los que las fuerzas del Ejército Libertador buscaban refugio para el descanso o para escapar a la persecución de las fuerzas españolas.

Período neocolonial (1898–1952) en el hoy Municipio Tercer Frente

En 1898, al finalizar el dominio colonial español, existían ya vario asentamientos poblacionales identificados por su nombre y una actividad económica–social propias. Estos asentamientos crecieron con nuevas familias, y surgieron otros como la Anita y Cruce de Los Baños.

Varios testimonios de nativos de esas zonas plantean que sus padres llegaron e esos lugares al concluir la guerra de 1895 en busca de tierra para cultivar, pues por las secuelas de la guerra y la política del gobierno español, muchas familias quedaron completamente arruinadas, y otros perdieron sus propiedades o sus propias familias.

Durante las dos primeras décadas del siglo XX las personas que se trasladaban hacia esta parte montañosas lo hacían con el fin de tumbar montes, siendo difícil la tarea de construir fincas en el firme de la montaña.

En la tres primeras décadas del siglo XX no aumentan las tierras cultivadas, sino que apareció una nueva forma de arrendamiento de la propiedad individual partiendo de la compra – venta de tierra, surgiendo propietarios de una gran finca o de varias pequeñas utilizadas para el cultivo de café y cacao, le aplicaron una técnica de regulación de sombras, para lo cual sembraban árboles como los algarrobos, búcaros, caobas y otras, acompañados con naranjas, sapotes, mangos, etc., para evitar la erección de los suelos.

Tenían áreas para potreros destinados al desarrollo de la ganadería vacuna y equina, fundamentalmente de mulos por su función en el trasporte de mercancías por las lomas. Todo se trasportaba en mulos, el café para los secaderos y almacenes, iban hasta Contramaestre. Luego las áreas de mulo regresaban cargadas de otras mercancías, principalmente para abastecer las pequeñas tiendas que fueron instaladas en las zonas por los dueños de fincas.

No obstante el territorio que es hoy el municipio Tercer Frente recibió la mayor inyección de pobladores a partir de la década de 1930, motivadas por el éxodo de la zonas urbanas cercanas que en buscan de una reactivación en sus economías se trasladaban a estas zonas montañosas para explorar nuevas fincas.

«Estos arrendatarios fomentaron fincas en lugares donde existían intensos bosques aún vírgenes y muchos veterano de la guerra se convirtieron en arrendatarios». La población del actual municipio pertenecía a una parte de lo barrios de Cambute (Cobre), Bijagual, Los Negros y Rihito Matías (Jiguaní) y Guaninao (Palma Soriano). Para 1907 no existían aun como barrio los poblados de Cambute, los Negros y Rihito, mientras Bijagual y Guaninao contaban con una población de 1122 y 1060 habitantes respectivamente. Entre los años 1919 y 1931 la población en estos barrios aumentó considerablemente.

La década de 1930 significó para el territorio un notable auge económico, y aunque su renglón fundamental era el café y el cacao, de allí también salía frutas, viandas y ganados. Los núcleos poblacionales del territorio tenían una pequeña tienda, algunas de ellas del mismo dueño de la finca. No había almacenes distribuidos en el territorio, éstos estaban en Maffo, Jiguaní, Palma Soriano, etc.

Es notable en esta década el auge cafetalero: todas las fincas tenían parte de su tierras dedicadas a este renglón, cuando no eran inmediatamente cafetaleras, contaban con la fuerza de trabajo (negros haitianos) y con la características geográficas de la zona propicia para ese cultivo. El desarrollo de la producción cafetalera propició la consolidación de un pequeño sector de latifundios y el crecimiento del número de obreros agrícolas.

Existían también numerosos arrendatarios que efectuaban el pago de su renta en dinero y los aparceros que entregaban su renta en especie, o sea, una parte de su cosecha que podía ser desde el 30 hasta el 60% de las mismas. Estos eran la principal fuerza laboral de la zona. A pesar de la importancia que tenía la agricultura del café y el cacao y de las buenas cosechas, hay excesivas miserias en los campos por el poco valor de la producción y el abandono oficial hacia nuestros campos.

Durante el gobierno de Machado se prioriza la construcción de la carretera central en un plan de obra pública que tuvo repercusión económica–social, especialmente la culminación del tramo de la carretera central entre Santiago de Cuba y Bayamo, cobrando importancia Contramaestre como punto de comercialización de café y maíz, comenzándose a invertir capital en esta rama, lo que trajo consigo la formación de una burguesía comercial y la centralización de la tierras en manos de pocos que controlaban ese comercio, de ahí la relación con esa zona cafetalera, a pesar del mal estado del caminos. De acuerdo con el censo agrícola de 1946 se evidencia en el barrio Bijagual una mayor concentración de en un numero de fincas, o sea, grandes extensiones de tierra en pocas manos. Los datos demuestran que el barrio Cambute con 35,5% el que decía la mayor parte de su tierra a los cultivos, siguiéndole Bijagual con un 34,5%.

Sin embargo de estos cincos barrios se destaca Cambute en áreas cultivadas pero Bijagual y Los Negros con un 43,3 y 36,0% respectivamente sobresalen en áreas dedicados a pastos, siguiéndole Cambute con un 34,7%. Mientras Rihito y Guaninao tienen un por ciento elevado de otras áreas (36,7 y47, 7%), que junto al por ciento nada despreciable que ofrece en estos indicador los otros barios (Cambute 20,9%; Bijagual 13,0% y Los Negros 23,6%) hacen que este ocupe el segundó lugar en orden en cuanto al uso de la tierra, promediando lasa dedicadas a pastos, y siguiéndole en tercer lugar las áreas cultivadas. Es significativo el hecho de que las tierras dedicadas a otros usos, en lo que se incluyen edificaciones, caminos y tierras improductivas están situada en segundo orden, por encima de las cultivadas, pues no existen en estos barios tantas edificaciones ni caminos, por lo que se deduce que se trata de tierras improductivas.

Hay un proceso interesante que se inicia en la década de 1920 y se mantuvo con sus altas y bajas en todos estos años, referido a la denuncia de minas de manganeso en los barrios Cambute, Bijagual y Rihito. También existían las aguas termales de El Cedrón que eran explotada por su propietaria, la doctora Teresa Gonzáles, a quien había que pagar por el uso de ellas. En el territorio no existen centro de producción que requieran el empleo de mano de obra calificada, por lo que el numero de obreros eran mínimo, en su mayoría trabajadores agrícolas, que en tiempo de zafra emigraban hacías zonas cañera en busca de empleo.

En al década de 1950 se termino la construcción del Centro Experimental de Café y Cacao en Cruce de los Baños. En Filé se levantaron importantes fincas, además de tres tiendas cuyo propietario eran José, Cachi y Feliciano Uña y una farmacia propiedad de Argerico Tamayo. La finca de los Fonsecas reflejaban las peculiaridades de las viviendas de las familias acomodadas entres los años 1930 y 1940 en a la zona: casa de madera y techo de zinc de dos plantas, a la cual llegaban el agua por gravedad. Un testimonio dice: «había un manantial, mi esposo construyó un estaque cerca de esa frente de agua y desde ese estanque salía una tubería conductora hasta la casa, el agua llegaba con gran fuerza.»

Guerra de liberación

La primera acción combativa desarrollada por los grupos guerrillero tuvo lugar el 15 de febrero de 1958 al rechazar una fuerza enemiga dirigida por el capitán Goderich Pietro por el Lucero. Para hacerle frente, Ramón Benítez se situó con una escuadra en la Babosa y Fernando Yáñez en el sendero que une El Guineo a La Babosa. En estas emboscado cayeron las tropas de la tiranía sufriendo barias bajas y retirándose hacia Maffo. Este combate resulto la primera victoria obtenida por los rebeldes en alianza a pesar de lamentarse la perdida de los combatientes Humberto Beatón Nelson y Mariano Silva.

Además de los grupos que ya hemos mencionado durante el primer semestre de 1958 se formo por orientación de la dirección provincial del Movimiento 26 de Julio (M–26–7) y bajo el mando de Luis Clergue, jefe de las milicia de las provincia oriental, la llamada «zona rebelde», agrupado a combatientes clandestinos principalmente de palma soriano, contramaestre, Baire y Jiguaní, los cuales escasamente armados ubicaron campamentos en la loma de La Torcaza, Arroyo Rico y Matías. También en los primeros días del mes de marzo de 1958 el ejército de la tiranía ordeno el traslado del puerto de las operaciones de Bayamo para Cruce de los Baños, en el local radicaba la estación experimental de café y cacao. En esta misma fecha se produce el combate del Platanal.

Por tal motivo algunos grupos de los escopeteros de la zonas como los del teniente Echevarria, Regino Proeza, el núcleo de La Mandarina y Antonio Rodríguez (en Matías) con el apoyo del en el poblado decidieron quemar dicha estación.

Entre los miembros del Movimiento 26 de Julio que tomaron parte en la acción estaba Rey Cabrera. El combustible empleado fue suministrado en crece por Eliades García (miembro del M–26–7). Tras el sabotaje, el comandante Quevedo se traslado hasta el poblado con el ejercito se hicieron registro pero no llevo a nadie prisionero.

El 10 de marzo de 1958 significó lo que representaba ese día para el pueblo cubano, los jóvenes Rafael Collada y Reineris Cabreras Guevara colocaron un crespos negro en una palma real que se hallaba situada frente al establecimiento comercial del estado en Cruce de los Baños. Por esta acción, el sargento Cruz tomó prisionero a Reineris, quien se mantuvo en esa condición hasta la tarde del día siguiente en que lo sueltan por mediación del comerciante Sardinas. El 26 de julio de ese mismo año a las 12 de las noche en Crece de los Baños, jóvenes del M–26–7 izaron una bandera en lo alto de una montaña muy visible desde el poblado, ellos fueron Reineris Cabrera y Rolando Valdés. La bandera de inmenso tamaño, había sido confeccionada por Esperanza Cabrera en Maffo.

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Al amanecer, tropas procedentes de Maffo, informadas ya del hecho se dirigen a Cruce de los Baños tomando prisioneros algunos de sus pobladores, lo que posteriormente fueron puestos en libertad. Otras de las acciones realizadas por el Movimiento 26 de Julio fue el sabotaje a un tractor de obras públicas que se encontraba trabajando en el camino de Cruce de Los Baños, frente a la casa de José de Dios, obstaculizándose así todas las actividades del gobierno. La acción fue llevada a cabo por Ulises Rosales

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